Nuestro trabajo se realiza grupal e individualmente. Y los grupos en los que trabajamos suelen ser mixtos porque la polaridad masculina -femenina produce mayor movilización energética. También se puede trabajar en clases solo de mujeres o de hombres.
Trabajamos en círculo, así nos vemos, permitimos la circulación energética y mediante distintas evoluciones del círculo, estrechándose hacia el centro, expandiéndose hacia afuera, girando o en movimiento libre se produce potenciación energética e integración de los participantes y salimos muy revitalizados.
Lo que da sentido al Grupo es la tarea para la que se reúnen. ¿Cuál es la tarea en un grupo de Movimiento Armónico Expresivo? Nos reunimos para que cada uno se encuentre cada vez más con su ser, pueda flexibilizar su personalidad mecánica y transitar hacia su personalidad creadora y esto lo hacemos a través del cuerpo o mejor dicho de los distintos cuerpos: físico, energético, emocional, afectivo, intelectual, mental y espiritual. Y usamos distintas herramientas: el movimiento, el contacto, el masaje, la voz, la teatralización, la relajación, la meditación…
María Adela Palcos afirma que somos un cúmulo de personajes y cómo a través del desarrollo de este sistema, podemos ver realmente, cuál es nuestro verdadero yo. Para ella estamos muy por debajo de nuestro desarrollo y se interroga ¿por qué considerar enfermedad lo que es un simple problema de crecimiento? Se centra en el aprendizaje.
También todas las herramientas terapéuticas aprendidas nos ayudan en el manejo de los grupos.
La tarea de un grupo terapéutico es curarse, y tiene muchos sentidos: presencia, estar con consciencia y producir ayuda mutua.
Las clases son un viaje por el alma, a la que llegaremos, sintiendo que ese es el sentido del viaje.
Un grupo de Movimiento, será más bien abierto ,las personas traen diferentes objetivos y todos son bienvenidos: moverse, jugar, conocerse , profundizar en sí mismo , conocer a otros , adelgazar ….. Y a veces, las personas no saben lo que buscan…
Son muchas almas que, en una alianza profunda, con la actividad del movimiento y la música se transforman en una sola alma.
Y nuestro trabajo, paciente, es el de acompañar al grupo en su proceso de darse cuenta. Cuando una persona se da cuenta por sí misma, es más poderoso para el cambio que si otro se lo dice.
La situación grupal comienza con una finalidad que mostrará muchos significados a lo largo del proceso evolutivo del grupo.